Por ser este tipo de proyectos de desarrollo social, no generara ingresos ni beneficios económicos directos al usuario, sino que va a generar bienestar en la población beneficiaria, quienes tendrán un mejor acceso a los medios de comunicación, contaran con un servicio básico como el servicio eléctrico, que les facilitará un mejor desenvolvimiento diario en su manera de vivir, incluso les brindará mayores facilidades para estudiar, relacionarse y también nuevas ideas de generar trabajo.

Indicadores Económicos y Sociales

Cuando se habla de la viabilidad de un proyecto las ciencias económicas han desarrollado muchos métodos muy precisos de evaluación económica. Pero en el momento que hablamos de proyectos sociales, como la electrificación rural por medios alternativos como la energía solar fotovoltaica, aparecen complicaciones especialmente en la determinación, de una manera razonable y aproximada, de medir los beneficios y utilidades del proyecto.

A pesar de que un análisis de indicadores financieros tradicionales proporciona información oportuna y verás de cualquier proyecto, los beneficios reales que un proyecto de electrificación rural brinda se los debe medir o analizar tomando en cuenta los costos no contables. Al tratar de desarrollar un concepto de evaluación para la dotación del servicio de electricidad en comunidades rurales, nos encontramos con el hecho de que ninguno de los modelos planteados ha considerado este tipo de proyectos como medibles.

Pese a que el real impacto en las comunidades estará marcado por un incremento en la expectativa de desarrollo de sus pobladores, estos proyectos buscan lograr por si solos la sostenibilidad en un período de 25 años, con la aplicación de un sistema de pago de servicio de electricidad. El Estado u organismo benefactor a través de un modelo de gestión apropiado garantiza la inversión realizada, creando un escenario favorable que permita asegurar la sostenibilidad del Proyecto en largo plazo (25 años).

Es por estas razones que el proyecto se enfoca en determinar la viabilidad financiera y social de un modelo de gestión que brinde sostenibilidad y continuidad a la dotación del servicio eléctrico para las comunidades rurales de la parroquia Chumundé.

Modelo de Gestión

En el Ecuador han existido ya varios proyectos de electrificación rural por medios fotovoltaicos, estas experiencias aportan para el perfeccionamiento de un modelo de gestión que garantice una vida útil de 25 años. Es para esto imperante que la selección de los equipos, que serán parte de la provisión de los proyectos de electrificación rural con medios renovables como la energía solar fotovoltaica, sea realizada bajo estrictas normas técnicas exigiendo el cumplimiento y el aseguramiento de características eléctricas y constructivas, acordes con las exigencias del medio, únicamente con equipos que garanticen una vida útil y un pleno funcionamiento en las condiciones reales de operación, se puede partir para generar un modelo de gestión como el buscado.

El modelo de gestión debe garantizar el servicio eléctrico ininterrumpido en las condiciones de generación descentralizada. A estos proyectos no se lo puede ver simplemente como la provisión de equipos con instalación, sino que es la dotación de electricidad a las comunidades rurales. Bajo esta premisa el proyecto requiere el siguiente esquema para garantizar el modelo de gestión:

Inversión Inicial

La etapa inicial demanda una inversión que cubra el costo de los componentes y servicios de instalación y logísticos adecuados para las condiciones previstas. De acuerdo a evaluaciones antes mencionadas se han identificado los componentes idóneos y de acuerdo a estas características se deben determinar los costos promedio de estos equipos en el país.

Administración Post Proyecto (Microempresa Local)

El sistema autónomo fotovoltaico correctamente dimensionado garantiza una vida útil de 25 años, su principal componente generador, el panel fotovoltaico, se fabrica con el objetivo que funcione en condiciones de intemperie y para esto se utiliza materiales como aluminio anodizado para su estructura, vidrio templado de alta transmisibilidad que permite un perfecto encapsulado, garantizando una generación de un 80% en 25 años.

Los conceptos empleados comúnmente en un análisis de confiabilidad de generación son: fiabilidad en sus componentes, capacidad de mantenimiento, disponibilidad y seguridad. Para medir estos parámetros se emplean mundialmente funciones de valor medio a los diversos elementos que los componen, para estimar en forma global los fallos. Sin embargo es necesario para realizar un análisis más detallado emplear funciones dependientes del tiempo, donde se refleje la evolución del sistema o de un componente determinado. En resumen se presenta una metodología básica del análisis de confiabilidad, en las diversas etapas o componentes, revisando técnicamente el cumplimiento de normas de calidad, que determinan la capacidad de un componente o sistema para desarrollar su función, bajo determinadas condiciones ambientales, de operación por un tiempo determinado.

Los demás componentes tienen periodos de vida útil menores, pero su reposición no representa un costo alto ni un complicado proceso de instalación, es por esto que podemos garantizar que un alto porcentaje de los sistemas a instalar pueden alcanzar una vida útil similar a la de su principal componente.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta que uno de los rubros más representativos son la instalación y transporte de personal y equipos hasta las casas de los beneficiados, lo que haría que el costo de reposición y mantenimiento sea más alto que la misma inversión en equipos. Es por esto imprescindible que las comunidades beneficiadas tengan una organización legalmente constituida que las represente y organice, y que esté dispuesta a asumir la responsabilidades de la administración post proyecto.

Esta microempresa deberá cumplir con las siguientes responsabilidades:

  • Reposición de equipos similares o equivalentes
  • Cobranza de servicio de electricidad
  • Administración de recursos
  • Mantenimiento Preventivo
  • Mantenimiento Correctivo
  • Para poder realizar esta tarea de post administración del sistema, se debe determinar un pago fijo mensual para cada usuario, el monto de este pago por servicio debe cubrir en el tiempo el costo total que la microempresa local genere en el cumplimiento de la administración post proyecto.

Para lograr implantar una tarifa por el servicio de electricidad, debemos tomar en cuenta las condiciones de ingresos de los beneficiados y su voluntad de pago que tienen.

Los pobladores de las zonas no interconectadas incurren mensualmente en promedio en 8,65 USD, en artículos para dotación de una iluminación precaria y riesgosa como el caso de los mecheros que utilizan kerosene. Existe un reducido número de habitantes que tienen pequeñas plantas electrógenas con consumos de hasta 30 galones de gasolina semanal, sin contar con el costo del transporte del combustible.

Tomando en cuenta que la implementación de sistemas autónomos fotovoltaicos eliminarán estas necesidades, y mejoraran la calidad y el tiempo de servicio eléctrico e inclusive puede hasta reducir en pequeña medida los costos actuales, se puede deducir que la población tiene una capacidad de pago que se puede comprobar con encuestas, equivalente al 90% de estos costos, es decir hasta 7,60 USD mensuales.

El costo mensual que la administración post proyecto debe cubrir para la reposición de los equipos que cumplen su expectativa de vida útil. Con la recaudación completa de este costo se debe financiar en un 100% el reemplazo de los componentes, pero se debe tomar en cuenta que el reemplazo de los equipos no es simultáneo y que en la reposición de la batería, es el rubro más alto. En caso de que el número de beneficiarios previstos no alcance a cubrir los costos con esta tarifa, el proyecto tiene que buscar financiamiento externo, fuera de su capacidad de recaudación. Es importante que todo proyecto realice este análisis, y antes de empezar su implementación tener resuelto esta post administración que tiene relación directa con la reposición de equipos componentes que cumplan su vida útil, ya sea por recursos que genere la recaudación de una tarifa fija por beneficiario, o por apoyo de organismos gubernamentales o privados, o una propuesta mixta.